En un sartén mediano a fuego medio-alto, añade el queso fresco rallado y los huevos. Si lo prefieres, puedes romper los huevos directamente sobre el queso.
Sazona con hojuelas de pimiento rojo (opcional), sal y pimienta al gusto.
Deja cocinar hasta que los huevos estén a tu gusto. Si te gustan con la yema blandita, déjalos menos tiempo; si prefieres la yema más cocida, cocina por un poco más de tiempo. La yema actúa como una deliciosa salsa para este plato.
Mientras los huevos se cocinan, calienta las tortillas de maíz o el pan keto en un sartén o tostadora.
En un tazón pequeño, haz un puré con el aguacate y un poco de jugo de limón para darle sabor.
Una vez que los huevos estén listos, sírvelos en un plato junto con las tortillas o el pan tostado. Unta el puré de aguacate sobre las tortillas.
Añade los huevos fritos encima, donde el queso fresco estará deliciosamente derretido y crocante.
¡Sirve caliente y a disfrutar de este desayuno lleno de sabor y nutrientes!
¡Y a disfrutar!