Lavar bien las espinacas: Asegúrate de limpiar bien las hojas de espinaca para eliminar cualquier suciedad o residuo.
Blanquear las espinacas: Hierve agua en una olla grande. Agrega las espinacas durante 30 segundos, hasta que estén tiernas pero aún de un color verde brillante. Inmediatamente retíralas y colócalas en un recipiente con agua fría para detener la cocción.
Exprimir el exceso de agua: Escurre bien las espinacas y luego exprímelas con las manos para eliminar el exceso de agua.
Preparar el aderezo: En un bol pequeño, mezcla el ajo, el aceite de sésamo, la salsa de soja y las cebollas verdes picadas.
Combinar los ingredientes: Añade las espinacas al bol con el aderezo y mezcla bien. Espolvorea las semillas de sésamo tostadas por encima.
Opcional: Si prefieres una versión más picante, añade una cucharadita de chili paste coreano (Gochujang) y mezcla nuevamente.
Servir: Puedes disfrutar la ensalada de inmediato o guardarla en la nevera para que los sabores se mezclen aún más.
Caro Tips
Esta ensalada se conserva bien en la nevera hasta por 4 días. ¡Es perfecta para preparar con antelación! o para Meal Prep.