En el sartén añade el aceite hasta un poco más de la mitad ( no lo llenes mucho).
Precalienta el aceite a fuego medio trata de mantener la temperatura de 325F a 350F máximo.
En un tazón aparte añade los quesos y la harina para buñuelos revolviendo muy bien hasta que los ingredientes se mezclen.
Haz un hueco en la mitad y añade el huevo y bátelo con la mano haciendo círculos e integrando los otros ingredientes gradualmente.
Poco a poco añade la agua de panela con leche, sin parar de revolver hasta que tengas una consistencia parecida a la plastilina solo que más húmeda.
En forma envolvente amasa muy bien por uno o dos minutos más.
Empieza a formar los buñuelos, formando bolitas y trata de no apretar la masa a la hora de formar las bolitas.
Verifica primero que el aceite esté en la temperatura correcta echando una bolita pequeña, si está flota entre 7 a 10 segundos después de echarla al aceite significa que está el aceite listo.
Frita los buñuelos hasta que estén dorados con un color bronceado.
con un cucharón especial de fritar sácalos y escúrrelos muy bien para que no queden grasosos.
Colócalos en un plato o tazón con toallas de papel.
Déjalos enfriar por uno o dos minutos.Sírvelos calientes para disfrutar de su textura crujiente por fuera y esponjosa en el interior.